LOS TRES ASPECTOS DEL LIDERAZGO

¿Los Líderes nacen o se hacen?
¿Será posible que al tomar un seminario sobre liderazgo y sus mejores prácticas, nos podamos convertir en lideres?

Ya sabemos que el aprendizaje es un proceso integral y que va más allá de simplemente adquirir conocimientos intelectuales.  El aprendizaje real es una experiencia transformacional que lleva a la persona a adquirir una mirada diferente del entorno y una relación distinta con él.

¿los líderes nacen o se hacen?  Pues bien, si entendemos por nacer como líder, tal vez podamos apelar a muchos casos de la historia que confirmen tal teoría y veremos cómo sus historias personales los fueron llevando gradualmente para finalmente devenir en figuras reconocidas por los demás y como grandes inspiradores.

Si entendemos por hacer un líder, tenemos acceso a grandes escuelas de pensamiento que proponen técnicas, metodologías y estudios para ofrecer prácticas que conviertan a una persona en un líder.

Me parece que es pertinente por acordar realmente que es un líder en el día de hoy:  para mí, un líder es aquel que tiene una visión, la mirada fija en un horizonte y la decisión de recorrer el camino y enfrentar los obstáculos que sean necesarios para alcanzar su destino.  Pero no termina ahí… un líder es aquel que comparte su visión y es capaz de tocar el corazón de aquellos que lo escuchan para unir sus miradas a la suya.

El líder nace, cuando vislumbra una visión y toma una decisión y hace de ella su forma de vida e invita a los que le rodean a caminar en pos de un propósito común.  El líder se hace cuando da los pasos en ese sendero, se tropieza, se levanta, se sacude el polvo del camino, se ríe de su tropiezo y sigue adelante con la misma liviandad del principio.   Yo puedo ser líder de mí mismo y amar mi destino, cuando vivo con entusiasmo ese rumbo, mi corazón toca el corazón de aquel que está a mi lado. Ahí es donde me hago líder. Nazco y me hago líder, a la vez.

Hay una enorme lista de definiciones y estilos de liderazgo y cada una de ellas promete ser la mejor, la más efectiva, la más poderosa.  El liderazgo es una gran interrogante y a ciencia cierta no podríamos decir si es una técnica o un arte.

Lo que si me parece crítico, es que para ser líder, vivas estos tres aspectos con toda claridad:

  1. Una mirada poderosa: Basada en poner la atención en el momento presente, pues esa visión debe de estar fincada en “el aquí y en el ahora” y actuar y vivir de manera que sientas que ya es una realidad. Una visión que te robe el sueño y detone emociones inexplicables en tu corazón. Experimentar el entusiasmo y la emoción a flor de piel que te produce saber que YA LO LOGRASTE
  2. Una decisión inquebrantable: Trascender los miedos que se derivan de la posible responsabilidad de convertirte en líder y dar los pasos en ese camino, sin mirar hacia atrás.  Sin temor a ser diferente, demandante o sentirte descalificado (te invito a que leas este artículo de Harvard Business Review: https://hbr.org/2022/09/are-you-afraid-to-identify-as-a-leader?language=es) enfrentar la experiencia del reto, siempre viendo hacia adónde te conduce el camino y no distrayéndote con el obstáculo. Comprender que el que inicia el camino, no es el que lo va a concluir; habrá sin duda, una transformación a lo largo que te llevará a realizar tu meta y es importante tu disposición a aceptar y vivir esos cambios con docilidad y alegría.  Recuerda que el destino no es tan importante como el camino.
  3. Un amor por esa experiencia que se contagie: Hacerte consciente del disfrute de saberte ahí, de reconocer que los pasos que estás dando te llevan a ese momento y expresar con libertad tu emoción y satisfacción por la decisión tomada, de manera tal que quien te escuche, se enamore de tu visión, por el deseo de vivir y de sentir lo que tú estás sintiendo.  El que te siga alguien es el resultado, no de tus palabras o acciones, sino de lo que tu provocas en esa persona, para que ella o él realicen sus sueños.

Y como se construye esa mirada? Dos aspectos, dos elementos críticos deben de existir en un líder contemporáneo del S XXI y para ello, vienen a nuestro rescate, dos corrientes del pensamiento humano:

  • El idealismo. Todo, objeto, experiencia o situación, previamente fue una idea.  Procura invertir el tiempo y el esfuerzo necesario en concebir una idea clara y poderosa y estimulante que constituya tu visión, tu horizonte y tu objetivo. Cerciórate que esa idea toque las fibras más finas de tu emoción y entusiasmo.
  • El Pragmatismo. Cualquier acción que emprendas es útil y válida en la medida de que te acerca a tu objetivo.  Acciones integras en planes, planes integrados en metas, metas alineadas a objetivos y objetivos que constituyan la experiencia plena de la visión.   Una vez que ambos aspectos estén claro, seguir una regla de oro:  ¡NO PIENSES, ACTÚA!

Finalmente, es importante que entonces haya una coherencia entre tu cerebro y tu corazón y cuando vivas esa experiencia, descansa y sonríe, que tu camino está trazado y ya estás en vía de tu logro.