La transformación digital, la pandemia y en general la crisis mundial están teniendo un impacto significativo en la forma en que las empresas operan y, como resultado, están buscando nuevas formas de ser más competitivas. Estrategia, cultura organizacional, liderazgo y el papel de la tecnología son algunos de los temas clave que surgen cuando se trata de la transformación digital. Pero hemos de comprender que la transformación digital NO tiene nada que ver con tecnología: es un cambio sistémico e integral en la forma de hacer negocios.

Para abordar estos retos, es importante que las empresas comprendan el impacto de la tecnología en sus negocios y adoptar una estrategia digital que les permita prosperar en este entorno cambiante.  Vivimos ya un mundo digital y las nuevas generaciones no pueden concebir su vida diaria sin el uso de internet o los dispositivos móviles;  a modo de ejemplo, no podemos imaginarnos un mundo en el que el GPS no existiera, e inclusive, es sorprendente pensar como sobrevivió la humanidad sin el uso de esta tecnología.  Sin embargo, de alguna manera, seguimos oponiendo resistencia a estos cambios.

Los cambios son disruptivos y muchas veces estas disrupciones se nos presentan como anomalías, es decir, como situaciones que salen de la normalidad y por consiguiente, las interpretamos como erróneas o inclusive,  malas.  Pero, si revisamos la historia, podremos observar que grandes cambios sociales, tecnológicos y culturales han derivado de situaciones anómalas previas. El nombre con el que hemos bautizado a la gran anomalía del S. XXI es VUCA.

VUCA es un acrónimo que describe el mundo en el que vivimos hoy: Volátil (Volatile), Incierto (Uncertain), Complejo (Complex) y Ambiguo (Ambiguous). Todas estas características se han intensificado en los últimos años, lo que ha creado desafíos para las organizaciones de todo el mundo.

La transformación digital está impulsada por la tecnología, pero también es una respuesta a estos desafíos. Se trata de cambiar la forma en que las organizaciones interactúan con sus clientes, empleados y socios. Y se trata de cambiar la forma en que estas organizaciones se sustentan y funcionan. En resumen, se trata de cambiar la forma en que opera el mundo de los negocios.

Las organizaciones necesitan una nueva estrategia para abordar el mundo VUCA. Y necesitan una cultura organizacional que sea más ágil y adaptable. Necesitan liderazgo para guiar el camino hacia esta nueva forma de hacer negocios. Y, sobre todo, necesitan un gran compromiso por parte de todos los empleados para abrazar este cambio. La gran renuncia no es solo un lema; es un requisito para lograr el éxito en el mundo digital. Las organizaciones que lo entienden y abordan estos retos con la mentalidad adecuada prosperarán en este nuevo entorno VUCA.

Cuando dos tormentas se encuentran en mar abierto, se integran y sinergizan para formar lo que se conoce como tormenta perfecta.   Hoy vivimos una tormenta perfecta, en cuanto a que enfrentamos la fusión de cambios sociales, políticos, tecnológicos, sanitarios, ambientales y definitivamente, personales.   Es vital, que reconozcamos el poder de este gran cambio y de cómo podemos devenir mas poderosos una vez que haya amainado.